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domingo, 10 de diciembre de 2017

Barnacla cariblanca y chorlito dorado en el Embalse de Santillana.

El pasado día 7 de diciembre nos dimos una vuelta por el embalse de Santillana. En esta ocasión aprovechamos nuestra ruta en busca de gaviotas, para buscar a una Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) que se había visto ese mismo día por la mañana. No tardamos en dar con ella.

Barnacla cariblanca (Branta leucopsis)
La Barnacla cariblanca es un ganso de tamaño mediano que se reproduce en zonas árticas como Groenlandia, Spitsbergen o Nueva Zembla, pero también en latitudes más bajas (Suecia, Países Bajos). Inverna de forma regular en las islas Británicas y en el mar del Norte. Todas las poblaciones árticas son migradoras y se desplazan desde Groenlandia y el norte de Rusia hasta Irlanda, Gran Bretaña y Países Bajos.

  
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis)
Algunos individuos llegan como invernantes a España, pero de manera muy escasa, aunque también puede observarse en paso migratorio. Se distribuye de forma irregular en zonas húmedas —tanto interiores como costeras— de la mitad noroccidental de la Península, sobre todo en las lagunas de Villafáfila y algunos humedales gallegos. En las marismas del Guadalquivir se considera invernante regular, aunque escaso. También hay citas en el delta del Ebro y la albufera de Valencia. Aparece de forma ocasional en Baleares. En invernada se encuentra en terrenos cercanos al mar, como marismas o prados costeros. Con mucha menor frecuencia aparece en zonas interiores, casi siempre de manera bastante accidental, ya sea por extravío o empujada por otros gansos a cuyos bandos se une.


Barnacla cariblanca, tarro canelo y ganso del Nilo.
En este caso estaba junto a 50 tarros canelos (Tadorna ferruginea) y a 4 gansos del Nilo (Alopochen aegyptiaca). La unión con estas especies, podría hacer pensar en que se trate de un ave escapada de alguna colección privada. Por otra parte, es conocido que en el Reino Unido y en los Paises bajos existen poblaciones asilvestradas de estas dos especies, por lo que tampoco se puede descartar que hayan llegado en migración desde aquellas zonas. La barnacla porta una anilla metálica en su pata derecha, cosa que tampoco descarta el origen silvestre o doméstico, ya que en ambos casos podría estar anillada. Sea como fuere, lo cierto es que está aquí y hemos disfrutado de su presencia.  

Barnacla cariblanca (Branta leucopsis)

En cuanto a su comportamiento, no era especialmente confiada y junto a las demás aves, mantenía una distancia de seguridad más bien media-larga. En los momento que se respetaba esa distancia, se dedicaba a alimentarse de hojas y tallos de plantas herbáceas que ingiere pastando por los verdes campos.
Decidimos alejarnos y seguir a lo nuestro, cuando al rato, en la orilla, junto a un par de avefrías, descubrimos a dos chorlitos dorados.


Chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria)
Tampoco son muy comunes por los embalses serranos, así que fue una grata sorpresa encontrarlos allí. Son unas limícolas, que procedentes de las tundras del norte del continente, llegan para invernar en la península, generalmente en zonas de pastizales y barbechos, mucho menos acuáticas que otros miembros de su familia.

Chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria)
*Información consulttada en enciclopedia online "De la A a la Z" de Seo/Birdlife.

jueves, 9 de enero de 2014

Laguna de El Oso

El 28 de diciembre del pasado 2013, estuvimos en la laguna de El Oso, en la localidad avulense del mismo nombre. Es una laguna pequeña y cercana a nuestro municipio y donde es fácil ver ciertas especies invernantes, por lo que una escapadita anual no está nada mal.
El principal atractivo es la observación de ansares comunes y grullas en territorio de águila imperial, además de variedad de anátidas y limícolas.
En esta ocasión el número de ansares rondaría los 800 y grullas sólo vimos unas 30, pero se estima que en esos días habría unas 500 por la zona.


Otra de las especies que nunca nos ha fallado, de las hasta ahora escasas veces que hemos ido, ha sido el Esmerejón. En este caso disfrutamos de una hembra o un joven (el macho adulto tiene pecho anaranjado y espalda gris azulado), que posó durante bastante tiempo en esta piedra junto a la laguna a la espera de que algún pajarillo incauto se cruzara en su camino.
Milano real, ratonero, cernícalo vulgar, aguilucho lagunero y pálido completaron la representación de aves rapaces.


Cerca del observatorio y en la escasa vegetación presente, disfrutamos de mosquitero común, chochín, triguero y gorriones común y molinero.


Ánade real, cuchara, silbón, cerceta común, ánade friso, garza real, cigüeña blanca y un zarapito real se dejaron ver alimentándose y entre los ánsares comunes la joya del día: una barnacla cariblanca.


Se llevaba viéndo más de un mes y allí la localizamos entre el numeroso grupo de gansos. Unas veces en el agua, otras en los campos, otras comiendo y otras descansando.


Y así pasó el día, regresando al atardecer y con la idea clara de volver.