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martes, 20 de septiembre de 2016

Guadalix once again

Se me acumula el trabajo. Aquí os vamos a contar como se nos dió una salida al embalse de Guadalix de hace unos 10 dias. El nivel del embalse va bajando con los calores del verano, así que decidimos acercarnos un poco y colocarnos bajo la sombra de un fresno a hacer nuestras observaciones. Eso sí, siempre a una distancia prudencial.

Foto: Juan Pablo de la Fuente.

Al llegar observamos como un cuervo se estaba comiéndo un ánade real muerto. A pocos metros yacía otro individuo en igual estado. Imaginamos que será un nuevo brote de botulismo, pero habrá que hacer un seguimiento a ver si es así.
Por todos los lados revoloteaban las garcillas bueyeras, que como ya contamos en otra ocasión, este año crearon una colonia reproductora en los sauces.

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Foto: Juan Pablo de la Fuente.

En el agua mucho ánade friso, ánade azulón, focha común, algunas gallinetas y las primeras cercetas comunes, procedentes del norte.
Llamativo fue encontrar un bando de 40 tarros canelos, mucho más asiduos en el embalse de Santillana y creo recordar, que nunca en un número tan elevado, aunque sí hemos visto treinta y tantos.

Tarro canelo (Tadorna ferruginea). Foto: Juan Pablo de la Fuente.

Se trata de una especie de distribución paleártica meridional, que ocupa diferentes enclaves en Asia centro-occidental, sureste de Europa, noroeste de África y también las tierras altas de Etiopía.
Actualmente nidifica, de forma exclusiva, en Fuerteventura y es tan solo divagante en la Península Ibérica, si bien en el pasado fue invernante regular y nidificante ocasional en Andalucía, con algunos registros en la costa de Levante y de Cataluña.
Es una especie migradora en parte de su área de distribución. Probablemente, a la Península y a Canarias llegan algunos grupos pequeños de aves silvestres desde Marruecos en la época posnupcial, de los cuales se nutre la población española.
Ahora, tienen lugar observaciones muy repartidas que deben corresponder a aves escapadas o asilvestradas procedentes de otros paises de Europa o, en ocasiones, a divagantes de Europa oriental o Asia.
En el embalse de Santillana ya se llevan años observando adultos con crías, por lo que poco a poco, se está conformando una población sedentaria.

Tarro canelo (Tadorna ferruginea). Foto: Juan Pablo de la Fuente.

Entre las garzas reales, garcillas bueyeras y garcetas comunes, más abundantes, también pudimos descubrir otros miembros de la familia de las ardeidas como 2 juveniles de martinete y esta bonita garceta grande.

Garceta grande (Egretta alba). Foto: Juan Pablo de la Fuente.

Recién llegados, descubrimos también un grupo de 28 cormorán grande, que estuvieron dando unas cuantas vueltas, hasta que al fin decidieron aterrizar.

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo). Foto: Juan Pablo de la Fuente.

También descubrimos un par de archibebe claro, mismas avefrías y las primeras agachadizas comunes.
Periodo de transición entre reproductores e invernantes. Siempre interesante.

martes, 12 de abril de 2016

27/03/2016. Embalse de Santillana.

Hoy tengo un pelín de tiempo para hacer una pequeña crónica de nuestra última salida al campito. Como dice el título, trata del día 27 de marzo en el embalse de Santillana.
Habíamos quedado a las 17:00h para dar una vueltecita. Algunos contratiempos hicieron que retrasaramos la cita a las 17:30. El destino hizo que ese tiempo de retraso, nos hiciera estar en el lugar apropiado para disfrutar de una excepcional observación. Mientras disfrutábamos de un grupo de unas 40 gaviotas reidoras que nadaban en la superficie plácidamente, de repente, una espantada general. Viniendo desde nuestra izquierda, un halcón peregrino entra en el grupo, llevándose entre las garras a una de ellas y cayendo al suelo para rematarla a escasos 150m de nosotros.


El halcón no nos quitaba ojo y se mostraba ciertamente nervioso. Al poco hizo varios intentos de llevarse a su presa y al no poder levantar el vuelo con ella, se alejó para posarse en unas rocas cercanas. Rápidamente nos alejamos del lugar para darle una distancia en la que él se sintiera cómodo y en breve volvió para zamparse a la gaviota. Media hora tardó en desplumarla y dejarla en los huesos, para alejarse con el buche bien lleno.


Después de este insuperable momento, seguimos un poco en busca de más aves. No encontramos prácticamente ninguna limícola en paso, salvo un par de chorlitejos chico. Lo que sí vimos, fueron los ya habituales tarros canelos, acompañados de un ganso del nilo, que andaba cojo, y que posteriormente pudimos comprobar que tenía un anzuelo clavado en la pata, con un trozo de sedal, también enrollado en su extremidad.



Había también tres ansares. Uno muy grande, lo que nos hace sospechar, que podría tratarse de individuos escapados de colecciones privadas.
Para terminar, pudimos disfrutar también de la primera collalba gris de la temporada, al menos para nosotros.


domingo, 3 de mayo de 2015

De nuevo en Santillana.

El mismo día 1 de Mayo, por la tarde, estuvimos en el embalse de Santillana. La idea era dar un pequeño paseo y presenciar la puesta de sol. El pequeño recorrido lo hicimos. La puesta de sol quedó pendiente para otra ocasón, el cielo nublado nos lo impidió.
El embalse tiene muchísima agua. Más por las fuertes nevadas invernales que por las escasas lluvias primaverales.
En el comienzo del recorrido comenzamos a ver las primeras aves. En una orilla lejana, tres garcetas comunes se alimentan mientras otras tantas gaviotas sombrías rezagadas descansan en una roca. Y digo rezagadas, porque aunque en invierno se cuentan a miles, al llegar la primavera vuelven todas a criar al mar, su hábitat natural.
En el cielo, varios milanos negros vuelan y entre ellos, aparece también un aguililla calzada de fase oscura. Bastantes vencejos surcan los cielos, y de nuevo, otra aguililla calzada, en esta ocasión en su plumaje más común, en fase clara, nos sobrevuela.
En una zona poco profunda, un buen grupo de cigüeñas blancas se alimentan y en las cercanías alguna garza real hace lo propio. Ánades reales, fochas comunes y somormujos son las siguientes especies que nos llaman la atención, y en las ramas de un chopo, 2 inmaduros de cormorán grande y un adulto en plumaje nupcial nos siguen acompañando en estas fechas tan "tardías". Al igual que las gaviotas, los cormoranes nos abandonan en primavera para criar en las costas, aunque ya hay algunas colonias en embalses y lagunas interiores.

Inmaduro de Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

No nos faltaron dos cásicos en nuestras visitas al embalse. El tarro canelo y el ganso del Nilo o de Egipto.

Tarro canelo (Tadorna ferruginea)

En el caso del Ganso del Nilo, es la primera vez que observamos tres individuos juntos. No es descartable que se puedan reproducir en libertad. Tanto el tarro canelo como el ganso del Nilo, son especies alóctonas, procedentes de escapes de colecciones privadas de aves.

Ganso del Nilo o de Egipto (Alopochen aegyptiacus)

Ganso del Nilo o de Egipto (Alopochen aegyptiacus)

Varias cigüeñuelas, un archibebe común y dos chorlitejos chico andaban alimentándose también en la orilla, además de una pareja de tarro blanco. Una garceta grande, un avefría y un grupito de 7 andarríos chico nos seguían recordando que nos encontramos todavía en época de migración.


Como broche final de la visita, disfrutamos de la bonita torre que corona el muro de hormigón de la presa del embalse.