miércoles, 21 de mayo de 2014

Espátulas en zona norte de Madrid

Ayer, al regresar del trabajo, a eso de las 21:00h, pude ver desde la carretera un grupo de 9-10 manchas blancas. Acostumbrado últimamente a verlas, pensé que se trataba de espátulas.
Esta mañana he ido con tiempo para comprobarlo. Bajo un fuerte aguacero, ahí estaban en la orilla aguantando el chaparrón.


Después de la lluvia, han comenzado a "repeinarse" el plumaje, rodeadas de un abundante número de fochas.





Entre todas ellas, había una marcada con anillas de colores y banderola. Parece ser que es de procedencia holandesa. A la espera estamos de recibir el historial.


En esta migración prenupcial, hemos tenido la suerte de localizar espátulas en los embalses de la zona norte de Madrid en varias ocasiones. Aquí os muestro las observaciones:

25-03-2014. 2 ind. en embalse de Guadalix de la Sierra.
15-04-2014. Cita de Alfredo Hilario Ortega Morejón. 2 ind. en embalse de Guadalix de la Sierra, 1 de ellos anillado, al parecer de la Camarga francesa.
16-04-2014. Siguen los 2 ind.
18-04-2014. 3 ind. en embalse del Pardo.
26-04-2014. Cita de Alfredo Hilario Ortega Morejón.1 ind. en embalse de Guadalix de la Sierra.
27-04-2014. Sigue el ind.
13-05-2014. Cita de Alfredo Hilario Ortega Morejón. 6 ind. en el embalse de Guadalix de la Sierra.
20-05-2014. 10 ind. en embalse de Guadalix de la Sierra.
21-05-2014. En total 11 ind. Uno de ellos anillado, al parecer de procedencia holandesa.

martes, 20 de mayo de 2014

Ranita de San Antonio

Una de las experiencias más gratificantes es salir por la noche a escuchar los sonidos de las charcas.
Como aficionados a los anfibios, llevamos algún tiempo haciendo salidas nocturnas para comprobar que especies de anfibios habitan en nuestro territorio. Hasta ahora, en el grupo de los anuros (anfibios sin cola), sólo habíamos localizado poblaciones de rana común, sapo común y sapo corredor.
Una de las noches que salimos en abril, tuvimos la suerte de localizar una charca en la que cantaban varias ranitas de San Antonio (Hyla arborea).


Entre la vegetación acuática, la ranita de San Antonio, pasa desapercibida con sus colores miméticos.


Con su enorme saco bucal, produce un canto que se puede escuchar desde larga distancia.


No dudamos de que existirán varias charcas en las que esta especie habite, pero para nosotros, localizar la primera ha supuesto una gran alegría.
En la misma charca había un mayor número de rana común (Rana Perezi).


Entre los diferentes individuos, se puede apreciar gran variavilidad de colores y diseños en su piel.


Seguiremos realizando salidas nocturnas para conseguir un mayor conocimiento sobre la distribución en nuestro territorio de este bonito grupo de animales.

viernes, 16 de mayo de 2014

Subida al Pico San Pedro

Bueno, ahora que tengo algo de tiempo, poco, aprovecho para poneros una crónica de la subida al Pico San Pedro que realizamos a principios de mayo. Buen día, tanto climatológico como ornitológico.
Como siempre que vamos al Pico, los primeros que encontramos son a los grupos de buitres descansando en los roquedos. A lo largo del día encontramos unos cuantos, la mayoría leonados pero también algún buitre negro.

Buitre negro y buitres leonados

Comenzamos la ascensión y en un momento que escudriñamos los roquedos, observamos que algo se mueve andando y se esconde entre las rocas. Afinando con el teles, acertamos a descubrir a un adulto de búho real.
Todavía con el subidón, en otras rocas, descubrimos posado a un halcón peregrino. Parecía que el día se nos iba a dar muy bien.

Halcón peregrino

Seguimos subiendo y vemos alguna tarabilla, cogujada montesina, escribano montesino y alguna collalba rubia cantando. También apareció algún roquero solitario y una pareja de pardillos parecían estar construyendo el nido en uno de los enebros cercanos. Dieron varias vueltas con hierbecillas en el pico. El reclamo del cuco y el de la abubilla nos acompañaba.
Ya en una zona elevada, comenzamos a escuchar un reclamo que nos cuesta reconocer. Sobre nuestras cabezas, una pareja de culebreras se exhiben y hacen piruetas entrelazando las garras a una distancia relativamente corta. !!!Sinplemente espectacular!!!!


Águila culebrera

Todavía con la emoción en el cuerpo, seguimos disfrutando del movimiento de otras rapaces. Cernícalo vulgar, milano negro, milano real, ratonero y otra sorpresa. Cerca de unos roquedos de enfrente observamos a otra gran águila. Un ind. de segundo año de águila imperial, parece jugar con algunos buittres. Se dedica a hacer varias pasadas sobre unos buitres leonados posados en las rocas, también persigue e incordia a un buitre negro en vuelo. Disfrutamos de este comportamiento durante media hora. Después de permanecer posada en lo alto de un enebro durante un buen rato, no la volvemos a ver.
Pero todavía nos faltaban por ver algunas aves montanas. En unos riscos lejanos, descubrimos un roquero rojo y cerca localizamos a un bonito macho de escribano hortelano emitiendo su canto territorial.

Escribano hortelano

Antes de terminar la jornada, descubrimos una carroña de una vaca rodeada de varios buitres.

Carroña con buitres leonados y negros

Una vez más, vivimos una jornada de campo inolvidable y en buena compañía.

viernes, 2 de mayo de 2014

Nueva jornada de seguimiento de fauna en la dehesa de Navalvillar.

Comenzabamos temprano la jornada con el fin de evitar el calor que se preveía a partir del mediodía. Como siempre, los cantos de los trigueros fueron los primeros que nos recibieron, acompañados de los del ruiseñor bastardo y del numerosísimo ruiseñor común. Urracas, palomas torcaces y mirlos no se hicieron esperar.
Las parejas de abejarucos ya comienzan a asentarse en sus territorios. Los disfrutamos cazando y alguna que otra vez posaron para nosotros en algunas ramas.

Abejaruco (Merops apiaster)

Otras de las aves que compiten en belleza con los abejarucos, son las abubillas. También las pudimos observar en sus vuelos y con sus peculiares cantos marcando sus territorios.

Abubilla (Upupa epops)

Conejos, alguna tarabilla común, pinzones y ya se nota la llegada de zarcero común.
Además, hoy hemos tenido la suerte de observar en dos ocasiones a una hembra de corzo.

Corzo (Capreolus capreolus)

Había mucho trasiego de cigüeñas entre sus nidos y el vertedero y buen número de milanos negros y algún real cicleando. Con el calor se unieron los buitres leonados y negros.
Algún alcaudón real y comienzan a verse los primeros alcaudones comunes.

Alcaudón común (Lanius senator)

Han llegado también las primeras tórtolas europeas, en claro declive en los últimos años.

Tórtola europea (Streptopelia turtur)

Curruca capirotada, curruca cabecinegra, curruca carrasqueña, mosquitero papialbo y un papamoscas gris nos deleitaron con sus cantos y sus vuelos de exhibición y caza.
Un año más, una pareja de cuervos han decidido criar en la dehesa. Desde una roca cercana, hacía guardia un miembro de la pareja.

Cuervo (Corvus corax)

Por último un águila culebrera campeaba por la zona, una pareja de aguilillas calzadas (una de morfo oscuro) hacían lo propio y el canto aflautado proveniente de un rosal silvestre, nos descubrió a una curruca mirlona.
Una vez más despedimos muy contentos la jornada, aunque ya el calor comienza a ser implacable.

domingo, 27 de abril de 2014

El tamborileo del Pico picapinos.

El tamborileo, es el nombre que se da a la forma de comunicarse de los pájaros carpinteros. Con su robusto pico y sus fuertes músculos, picotean fuertemente en troncos secos, aprovechando la mejor resonancia de estos troncos, para avisar a los de su especie de que el territorio está ocupado.


En la época de celo, son más frecuentes estos tamborileos. Precisamente el grado de concentración en marcar el territorio con ese sonido, nos permitió grabar a este pico picapinos desde relativamente cerca.

lunes, 21 de abril de 2014

Golondrina dáurica

Ya han llegado a sus territorios de cría colmenareños las primeras golondrinas dáuricas.


Se trata de una especie de golondrina mucho menos conocida que su pariente la golondrina común.


Sus hábitos más campestres (con poca frecuencia se la ve en el interior del casco urbano), hacen de ella una gran desconocida para gran parte de nuestros vecinos.


Construyen sus nidos bajo puentes, bajo construcciones (generalmente abandonadas en el campo) o bajo repisas rocosas, con una forma peculiar. Parece media botella adosada al techo, construida con barro como los nidos de golondrinas y aviones.


En estos días pasados, tuvimos la suerte de sorprenderlas en sus quehaceres diarios de limpieza y "peinado" del plumaje.




Su dedicación nos permitió el disfrute cercano y el acercamiento a aspectos de su vida diaria durante un buen rato.

domingo, 20 de abril de 2014

¿Cogujada montesina o común?

Siempre se ha hablado de la complejidad de diferenciar las cogujadas ibéricas. Como sigo sin aclararme 100%, aquí pongo las fotos de 3 individuos diferentes (las fotos 2 y 3 del mismo individuo. A la espera de que algún experto nos guíe por el buen camino, yo tengo mi idea de lo que son, más que nada por hábitat, pero ya veremos.




jueves, 17 de abril de 2014

Espátulas en Guadalix de la Sierra.

Ayer, gracias al aviso de nuestro compañero Alfredo, nos acercamos a observar un par de espátulas que pararon en su migración hacia el norte, en el embalse de Guadalix de la Sierra (Madrid). Tras una breve búsqueda allí las localizamos.



Siempre es grata la observación de esta especie, que aunque para todos los años en sus migraciones en nuestros embalses serranos, siempre lo hace en números muy reducidos y su estancia es bastante breve, llegando muy pocas veces a dos-tres días. El pasado 25 de marzo pude observar otros 2 individuos.



Las pude ver en su típica conducta de alimentación, con el pico sumergido y vadeando, moviendo la cabeza de un lado a otro.


Uno de los individuos estaba marcado con anillas de colores, que ya han sido tramitadas por nuestro compi para saber su historial.
También pude observar cuatro martinetes entre las ramas de un sauce.

jueves, 10 de abril de 2014

Nueva jornada de seguimiento de fauna en Dehesa de Navalvillar.

Un día más, hemos realizado una jornada de seguimiento de fauna en la dehesa de Navalvillar. Comenzabamos temprano y nada más saltar la tapia ya emzamos a anotar especies. En la primera charca del arroyo Tejada, una gallineta emitía su reclamo acompañada por el canto de algún triguero y el habitual trasiego de milanos reales y negros hacia el vertedero. Los primeros conejos correteando y la primera de las 9 liebres que avistamos.


Todavía se siguen viendo buen número de gaviotas sombrías, las reidoras prácticamente ya se han ido todas, y también algunos cuervos que hacen del vertedero un lugar de visita diaria indispensable para alimentarse.
Un críalo no para de volar en círculos, emitiendo su chirriante reclamo, quizás llamando la atención de algún congénere y de vez en cuando es perseguido por alguna urraca
En el arroyo cantan los primeros ruiseñores comunes de la temporada y se nota un incremento de ruiseñores bastardos, además de algunos migrantes como curruca capirotada.
El habitual alcaudón real que siempre me recibe en su territorio y una pareja de ratoneros que hacen lo propio en el suyo.


Seguimos con la mezcla de invernantes y estivales. De los primeros, hemos visto algún petirrojo cantando, mosquiteros comunes y bisbita común. Recién llegados a sus territorios, los primeros alcaudones comunes, algún cuco y algunas currucas carrasqueñas.


Como ya sabemos, la fauna de la dehesa es variada. Además de aves, en esta ocasión también vimos 3 corzos y con las elevadas temperaturas de las que gozamos, disfrutamos también de tres preciosos lagartos ocelados.

Vimos también el primer vencejo común, un pájaro moscón y un mosquitero papialbo.
Una pareja de escribano montesino aportando material para el nido, mito incubando, totovías, carboneros y herrerillos cantando, milanos negros campeando en sus territorios y una bonita águila calzada reclamando y haciendo vuelos con preciosos picados.
Ni rastro de zorzales y presencia de las primeras collalbas grises en paso.


De anfibios, las últimas lluvias han hecho que no se malogren puestas de sapo corredor y ha permitido la supervivencia de los renacuajos y la presencia de rana común se ha incrementado notablemente en muchas de las charcas.

miércoles, 2 de abril de 2014

En busca del lince. Parte 4.

El domingo decidimos probar suerte en la misma zona de la presa del Encinarejo. Al amanecer estabamos allí. Una densa niebla y un intenso frío nos recibía. Dimos una pequeña vuelta, pero sin suerte.


Con los primeros rayos del sol vimos en las rocas del río un par de cormoranes grandes.


Comenzaban a desperezarse los pajarillos. Verdecillos, pinzones, petirrojo, colirrojo tizón, abubilla y perdiz roja comenzaban a cantar. Mientras en el río, actividad frenética de unos cuantos martines pescadores que no hacían más que perseguirse río abajo, río arriba y de vez en cuando posándose en alguna rama.
Algunos ánades reales, una gallineta y lo que nos pareció una nutria zambulléndose. Ante la posibilidad de que así fuera, estubimos un rato observando a ver si aparecía. Sólo uno de nosotros pudo observar bien y por escasos segundos, a tan bonito animal, en un momento en que emergió sacando la cabeza a la superficie.
Muy cerquita vimos un chochín con gran actividad. Le vimos meterse en varias ocasiones en la orquilla de un pino. Al acercarnos, entre las acículas acumuladas, descubrimos su nido.


Después fuimos a desayunar y decidimos repetir entre la zona de Los Escoriales y La Lancha.
Volvimos a disfrutar de las imperiales, de los buitres y de las demás especies observadas el día anterior. En la lejanía, entre la vegetación, vimos como una familia de jabalíes integrada por los adultos y varios rayones, campeaban tranquilamente en la zona del valle.
Después de comer decidimos emprender el regreso a casa, disfrutando del impresionante porte de los toros bravos de la zona.


También vimos varios grupos de muflones en varias ocasiones y apreciamos la impresionante cornamenta de los machos.


Y del lince... el único que vimos fué esta reproducción del centro de interpretación jeje


Pero en definitiva lo pasamos muy bien, disfrutamos de buena compañía y conocimos un lugar con una fauna espectacular. El año que viene habrá que intentarlo otra vez.